Trailer: La corona de Perverhuff (Libro I)


lunes, 6 de octubre de 2008

LCDP


NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF
CAP.11: ALGO CON LO QUE NO CONTABA NAINFITA


La noche del viernes comenzó con truenos y relámpagos. Muchos Slytherin pretendían ir de excursión al bosque prohibido pero se resignaron a anular esa diversión. Mientras que éstos permanecían en las mazmorras al igual que los leones y águilas en sus respectivas salas comunes, los Perverhuff tenian fiesta en su tejonera.

Chewba K y Dayana Uve no hacían mas que tocar y rozarse con los chicos, despertando comentarios despectivos y risas por lo bajo. El colmo se alcanzó cuando Chewba K le dio un beso en los labios a un tejon y su novia le tiró de los pelos recordándole que ese chico tenia novia, o sea, ella.

Lord Chris acudió con una bandeja de refrescos que había preparado previamente para Bridget y Patri mientras estas descansaban exhaustas tras haber bailado demasiado y con una sed abismal.

-¡Qué raro que la Nainfita esa no haya bajado a la fiesta!-exclamó Patri.
-No me extraña, después del show del sombrero seleccionador cualquiera se acerca a ella-dijo Bridget.
-No seáis así niñas, el sombrero se trabó y tenia dudas, seleccionar es algo muy complicado.
-Bueno, debería estar aquí, yo pienso que es de las que les gusta llamar la atención-explicó Bridget.
-No sé, pero esta mañana se le cayó un libro de maldiciones imperdonables al suelo, se lo recogí y fue totalmente grosera conmigo… mas que llamar la atención, lo que hace es que se la ignore.
-¿En serio, Chris? Pues esos libros están totalmente prohibidos para alumnos de primero, debemos contárselo a Dumbledore mañana a primera hora-dijo Bridget. Voy a subir a mi cuarto a por la cámara de fotos, enseguida vuelvo.

Bridget subió a su recamara mientras Patri y Chris charlaban, Bridget en cambio tardaba en volver, había pasado una hora y no regresaba.
-¿Qué extraño?-dijo Lord_Chris.
-Chris, se nota que no nos conoces, lo de la cámara de fotos es una excusa para retocarse y cambiarse de ropa. Bridget es así de coqueta jeje luego bajara, no te preocupes-dijo Patri.

Lo que fue una hora se alargó a dos:
-Patri, quizá se haya quedado dormida.
-No Chris, Bridget es la que adora hacerse fotografias con los pervers, y no se acuesta tan temprano, que la conozco bien, habría avisado…
-Es extraño, ni siquiera me ha mandado un mensaje al móvil ni nada… y el castillo se lo conoce, no creo que se haya perdido.
-Voy a su habitación-exclamó Patri dejando la cerveza de mantequilla en la mesa mientras Maturana se encargó de bebersela entera.
-Te acompaño-exclamó Lord Chris mientras Patri le miraba como queriéndole recordar que entrar en el cuarto de chicas está prohibido para los chicos-. Si, me quedaré en el pasillo, no tienes que mirarme así.


Patri y Lord Chris se dirigieron al cuarto de las chicas, y mientras que Lord Chris esperaba tiritando de frio y quejándose de que debían poner calefacción en Hogwarts, Patri subió las escaleras hacia el cuarto de Bridget.
Lord Chris observaba los numerosos cuadros animados que dormían y pedían silencio a la vez que se quejaban de la luz de los candelabros cuando de repente se escuchó un grito. El joven lord subió de dos en dos los escalones preocupado por Patri y la encontró con las manos en la boca, llorando e inmóvil, dirigió entonces su mirada hacia la ventana y encontró los cristales rotos, y en el suelo totalmente petrificada a Bridget.

-Chris, te juro que yo no he sido. La he encontrado así.
-Lo sé cariño, lo sé-exclamó Lord_Chris mientras la abrazaba y ella sollozaba-. Tenemos que avisar a la profesora Sprout y a Dumbledore cuanto antes.

***

Dumbledore no cerró el colegio, como ya le comunicó a la profesora Mcgonagall. Todos los tejones y miembros de las otras cosas sintieron la muerte tan misteriosa de Bridget. Mucho se cuestionó sobre su final, pero mientras el director y la jefa de Gryffindor conocían en cierta medida la verdad, el resto de habitantes de Hogwarts creyeron que fue un accidente de la misma Bridget con su propia varita aunque había otros que sospechaban y no confesaban por miedo a represalias que quiza Bridget hubiera sido asesinada por envidia. Nainfita Peines sonreía desde su ventana mientras veía a Patri y Lord_Chris contando todo lo sucedido a Dumbledore y a la señora Sprout sin que ellos se percataran de su método de espionaje.

-Nainfo, ¿qué haces ahí? –preguntó Chewba K. Hoy no tendremos clase, pero mañana cuenta con el examen de Pociones. El colegio no se cierra
-Lo sé, Chewba, lo sé.
Chewba guardaba un paquete en el armario.
-¿Qué haces?-preguntó Nainfita mientras la observaba-.
-Nada, guardar mi vestido para el baile de fin de curso de los PerverHuff.
-Así no se hace, idiota, tienes que colgarlo en una percha tras plancharlo, solo conseguirás que se arrugue.
-¿Y que mas da, Nainfo? Si este año no habrá baile-contestó Chewba K.
-¿Cómo has dicho? ¿Es una broma?-preguntó Nainfo como si supiera ya de por sí que Chewba K tan solo quería parecer graciosa.
-En absoluto Nainfo, pero los Pervers han decidido suspender el baile tras la muerte de Bridget, así que hasta el curso que viene no habrá. Anselmus iba a comunicarselo a Lord_Chris esta mañana en la tejonera, pero el Lord Amarillo se lo comentó a Dumbledore antes.

Nainfo agarró de las cortinas de la ventana y dio un fuerte tirón resquebrajándolas. No habría baile, no tendría su corona. Tendría que esperar otro año, su matanza había sido por nada, en vano. Apenas tenía paciencia para soportar los exámenes, los meses de verano en su orfanato y otro curso de por medio hasta llegar a tener la corona de PerverHuff para ella. Suspiró, y con disimulo pegó una patada a los libros que tenía en el suelo con la intención de que se metieran debajo de la cama. No todo estaba perdido, solo tocaría esperar y esperar…

FIN LIBRO I.

Continuación en LIBRO II:

LA INQUISIDORA ESTREÑIDA.


viernes, 3 de octubre de 2008

LCDP

NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF

CAP.10: LAS RUNAS PREDICEN LA CATASTROFE



El primer mes en Hogwarts pasó sin ningún sobresalto aparente salvo que muchos como Aldonza se preguntaron como Nainfita acabó en Hufflepuff si era claramente una Slytherin. Muchos murmuraban cuando pasaba Nainfita por su lado o la veían de lejos salir cargada con muchos libros de la biblioteca. El episodio sucedido con el Sombrero Seleccionador era algo sorprendente que nadie recordaba haber visto anteriormente, ni el mismo Dumbledore.


-Ey, espera, que se te cae este-dijo Lord_Chris atrapando un libro al vuelo de la fila que tenia Nainfita.
-Si se cae, del suelo no pasaría. Nadie te ha pedido que lo cogieras-contestó bruscamente Nainfita mientra Lord Chris colocaba el libro arriba de todos y ésta avanzaba hacia los dormitorios de las chicas. Una vez mas, Nainfita hacia gala de su poca educación.


***

La profesora Mcgonagall avanzaba rápidamente por los pasillos y pedía por favor a los alumnos que le dejaran paso. Una vez que llegó a la Gárgola, suspiró y resopló, y tras pronunciar la contraseña dejó que ésta la elevara hacia el despacho del director.


-¿Qué ocurre Albus? ¿Qué urgencia es esta?
-Minerva, me temo que el colegio pronto será cerrado.
-No puede ser. ¿Qué motivo hay?-preguntó Minerva intrigada.
-Morirá una joven.
-¿Cómo va a suceder eso? Hogwarts está muy bien protegido, es un lugar seguro.
-Me temo que no, Sybil lo ha vaticinado.
-¿Trelawney?-preguntó la profesora Mcgonagall con burla. No es que no valore su profesionalidad, pero Dumbledore, ya sabes que cada día dice un disparate distinto.
-Lo sé, Minerva, lo sé, pero en esta ocasión fue poseída y reveló una profecía. Y sabes tan bien como yo, que cuando ocurre algo así, lo que sale de su boca viene de las fuerzas del universo, no de su cabeza.
-¡Santo Dios! Debemos poner a todos en cuarentena, deben regresar a sus casas…
-Minerva….
-Gracias a Dios que estabas tu delante Albus, si nadie la hubiera escuchado, una chica estaría en peligro y condenada a morir sin que nosotros lo impidiéramos sin sospechar nada…

-Minerva… tranquila-gritó Dumbledore mientras la profesora Mcgonagall quedó inmóvil-. No vamos a cerrar el colegio.
-¿Cómo se te ocurre decir eso Albus? ¿Estas oyendo lo que dices? La vida de una chica está en juego!!
-Minerva, en toda guerra hay gente inocente que muere. Si esa chica no muere, su asesino no será delatado y atrapado. Es mejor perder una vida por más que nos duela, que el poner a mil en juego.
-¿Qué me estas contando, Albus? ¿Qué nos quedemos de brazos cruzados?
-Exacto Minerva, es necesario.


***
Nainfita permanecía tumbada leyendo en su cuarto un libro cuando interrumpieron en él Chebwa K y Dayana Uve.

-¿Lo viste? Es guapísimo, está para comérselo con chocolate y fresas…
-Pero no le gustas, a mi me miró mas que a ti-contestó Dayana V.
-Mentira, envidiosa, tu tienes novio, además, serías su madre, su edad es mas afín a la mía.
-Pues dicen por ahí que los jóvenes las prefieren maduritas-replicó Dayana sonriendo y bromeando con su amiga.
-Que te crees tu eso-contestó Chewba K quitándose la bufanda. Acto seguido miró a Nainfita-. ¿Cómo es que te has quedado aquí?
-Tenia que estudiar-confesó Nainfita escondiendo como podía los libros bajo la almohada de la cama.
-Lo que te has perdido, Nainfo, cada bombón, cada chico, ñam ñam-gritaba Dayana Uve.
-Pero los mejores y más morbo dan, son los que tienen novia, recuerda eso-dijo Chewba K,
-Serás guarra! Eso no se hace, los chicos con novia no hay que mirarlos.
-Buah! Tú haz lo que quieras, tu flirteas con chicos mas pequeños que tu y yo no te digo nada.


Las dos miraron a Nainfita:
-No tienes por qué esconder los libros, si a ti te gusta estudiar, suerte que tienes. Nosotras preferimos jugar con los chicos….-contestó Chewba K.
-¿Qué haces con un libro de DCAO de quinto curso? ¿Cómo has conseguido sacarlo?-preguntó Dayana Uve.
-Si fuerais a la biblioteca más a menudo en lugar de flirtear con los chicos las 24 horas del día sabríais que se pueden sacar los libros que quieras.
-Pero este libro es de la sección prohibida-dijo Dayana Uve señalando uno y quedándose boquiabierta-. Las maldiciones imperdonables.
-Dayana, no seas drastica, ¿tu ves a Nainfo cara de mortifaga, con ganas de limpieza de sangre? No seas exagerada.


Nainfita no sabia si recriminarle a Chewba K que no era tan santa como la tenían, y reverlar sus verdaderos planes.
-¿Un libro de runas antiguas?-preguntó Dayana Uve capturándolo de encima de la cama y leyendo el capitulo antes de que Nainfo consiguiera arrebatarselo-. ¡Cómo lograr predicciones con las runas!
-¿Qué quieres saber? ¿Te preocupa tu futuro?-preguntó burlándose Chewba K.


Nainfo se levantó de la cama totalmente enfadada, no podía soportar que esas dos “amigas” le interrumpieran y todos los libros cayeron al suelo.


-Fuera de aquí he dicho, id por ahí y no volvais hasta la hora de dormir.
-Oye, que esta es nuestra habitación-replicó Dayana Uve.
-He dicho que fuera….
-Para leer libros hay una biblioteca-replicó Dayana Uve.
-He dicho que fuera….


Chewba K. cogió de la mano a Dayana y salieron de la habitación dando un portazo. Nainfita recogió los libros y los colocó encima de la cama.

-Serán estúpidas, vaya idiotas. ¿Dónde está la lista? Am, aquí-contestó cuando colocó entre sus manos las runas y una folio con nombres de chicas-. Veamos, ni Sofía ni Laura serán las reinas del baile. Por esa regla de tres solo queda Bridget. Veamos si lo confirman las runas. ¿Sería Bridget la reina del baile si yo no estuviera aquí?


Nainfita tiró las runas al aire y cayeron las tres formando el símbolo de afirmación.
-Me temo que este año, querida Bridget, no regresarás a casa pero míralo por el lado bueno, te ahorrarás hacer los exámenes porque estarás muerta.

domingo, 14 de septiembre de 2008

LCDP



NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF


CAP. 9: LA SELECCION DE CASAS.



Cuando el tren de Hogwarts se detuvo, Nainfita junto a Dayana Uve y Chewba K llegaron a Hogwarts en barco, aunque Nainfita al principio se mareaba e inexplicablemente Dayana se extrañó de que al apagar el candil su amiga se recompusiera.



En las escaleras del recibidor les recibió la profesora McGonagall, que tras pedirles silencio, les ordenó amablemente que la siguieran para la selección. Muchos alumnos nuevos se maravillaban ante el Gran Salón.



-Colocaros ahí, por favor, apartaros-dijo la profesora indicándolo también con la mano-. Ahora os iré llamando y os colocaré el sombrero mientras os sentáis para que se decida cual es vuestra casa. Esta bien, empecemos….

-Juanjodanustone…
-Sin duda alguna, en la casa de los inteligentes Ravenclaw-exclamó el sombrero seleccionador.



-Andrea tkm hp…
-Por su valentía y coraje, Gryffindor.



-Piper19
-Una chica digna de ser… Slytherin.



El sombrero seleccionador fue pronunciando las casas a las que irían esos nuevos alumnos.
-A Lord Chris seguro que lo colocan en Hufflepuff, es lógico, es descendiente de Helga-decía Dayanna.
-No tiene por qué-contestó Chewba K-. hay excepciones, nunca se sabe lo que puede pasar al final. No sería el primero de una familia que siempre ha sido fiel a una misma casa que acabara perteneciendo a otra.
-Pues es lógico que vaya a Hufflepuff, Chewba, ya que ha donado las coronas para el baile y seguro que ya sabe que irá a Huff.
-Se merecería ir a otra casa, por ser tan previsor-contestó Nainfita Peines-. Nunca hay que dar por seguro las cosas.

-Lord Chris-pronunció la profesora McGonagall mientras Dumbledore se levantaba de su mesa.
Un timido chico se aproximó hacia el sombrero, hubo un silencio larga e incomodo.
-MMM, es inteligente, tiene mucho de un Ravenclaw, no obstante tiene un gran coraje y valentía extrema digno de un Griffyndor, en Slytherin además podrías ayudar muchísimo a la casa y serías un gran alumno, sin embargo….eres un digno Hufflepuff!
El chico dio un salto rápidamente y todos aplaudieron, entre ellos sus nuevos amigos: Patri, Abe, Kalimera, Doxycris, Maturana, Laura78, Laura88, Delia, Darla, Avrilcita, Magogi, Pirucha, Camichi, Xio, Abraxam etc etc.



-Lógico, era de preveer-contestó malhumorada Nainfita Peine mientras Dumbledore alzaba su copa sonriendo a Lord Chris y éste se sentía abrumado. Sin embargo, algo escuchó el director que le hizo cambiar la expresión de su rostro.
-Nainfo Peines-pronunció la profesora McGonagall.



-Vamos, te toca, suerte amiga-decían Dayana y Chewba K.
Nainfita se aproximó lentamente hacia el asiento.
-Venga, siéntate ya, no tenemos todos el dia-le regañó McGonagall.
-No me toque, no se atreva-contestó Nainfita dirigiéndole una mirada de odio. La profesora la ignoró y no le dio mas importancia, acto seguido le colocó el sombrero.
-Veamos….Peines… no puede ser…
-Hufflepuff, hufllepuff-decía Nainfita en su cabeza. Mierda de sombrero, quiero ser una tejona.



Todos en el Gran Salón se alarmaron: era la primera vez que el sombrero en muchos siglos dudaba tanto, y se mostraba temeroso, incluso empezó a salir humo de él.
-Te corresponde ir a Sl… Sl…
-Hufflepuff, hufflpuff-decia Nainfita.
-Te corresponde ir a Sl… Sl… -hubo un silencio y la voz del sombrero empezó a cambiar, como si fuera una persona y se estuviera axfisiando, como si estuviera en su lecho de muerte y pronunciara sus ultimas palabras-. E…res…. u….na---- Sly…..Hufflepuff.



Nainfita Peines dio un salto del asiento y saludó a todos dando besos en el aire mientras que el resto la miraba sorprendido sin comprender a qué jugaba, acto seguido viendo que nadie le prestaba el menor caso y cuchilleaban entre ellos, miró a Dumbledore para que también levantara la copa y brindara por ella, sin embargo el director no le prestó atención mientras dialogaba con el profesor de Artes Oscuras. Nainfita giró su cabeza y encontró a todas las chicas en circulo riendo y hablando de sus cosas salvo a Chewba K y a Dayana Uve que la esperaban.



-Si, una tejona, que bien-decía Chewba K.
-Cállate, idiota-contestó Nainfita. He renunciado a mi casa, a Slytherin solo por esa corona… miradlas, como en mi orfanato, hablando de mi, criticándome, muriéndose de envidia…
-Perdona Nainfita, pero no te conocen, están hablando con Bridget, la chica mas popular de Huff, la que con toda seguridad se llevará esa copa… -dijo Aldonza acercándose.
-Eso ya lo veremos-contestó Nainfita en voz baja mientras miraba con odio a Bridget, que interrumpió su risa y giró su cabeza al percatarse de ser observada. La chica mostró miedo mientras Nainfita sonreía maquiavélicamente.
-deberías haber ido a tu casa, con las serpientes…-sentenció finalmente Aldonza. ¿Qué habías dicho? No te escuche…
-Nada Aldonza, solamente que este curso va a ser muy divertido-contestó riéndose a carcajadas mientras Dayanna y Chewba se miraban extrañadas sin entender nada.


miércoles, 13 de agosto de 2008

LCDP

NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF
CAP. 8: LA CORONA DE PERVERHUFF.



Dumbledore no cumplió su palabra. Nainfita lo comprobó al no verlo en la estación de tren al día siguiente, tras pasar la noche en un hotel muggle junto a Aldonza.
Cuando ésta le indicó que tenían que ir al anden nueve y tres cuartos se quedó extrañada, pero el colmo llegó cuando le ordenó que corriera hacia el muro para ir a parar al tren que la llevaría rumbo a Hogwarts.

-¿Te estas quedando conmigo? Ni loca me empotro yo contra ese muro.
-Nainfita, confía en mi, ve con decisión y lo atravesarás.
Nainfita, no muy segura, por primera vez en su vida confió en alguien y así lo hizo. Temerosa, se abalanzó y comprobó que era cierto. Subió al tren y cuando este se puso en marcha, Aldonza se despidió de ella:
-El protocolo indica que debo ir al vagón de prefectos, Nainfita. No te preocupes, nos veremos en Hogwarts. Estaré en el banquete que se celebrará en la selección de alumnos nuevos-dijo acariciándose la barriga-. Y estarás en Slytherin, ya lo verás.

Aldonza se alejó y Nainfita entró en un vagón en el que había otras dos chicas y cerró la puerta al verlas.
-Genial-pronunció de forma sarcástica

Un chico que pasaba por ahí se percató de lo que hizo:
-¿Tanto te ha impactado ver a Dayana Uve y a la Chewba K.?
-¿Cómo dices?
-Mira, esa chica alta que va vestida todo de rosa, es la mayor de toda Hogwarts, está en Hufflepuff y siempre repite todos los años. Es hija de muggles y no entiendo como no la han expulsado ni cómo sus padres permiten que venga sabiendo de antemano lo perezosa y vaga que es.

Nainfita sonrió mientras el chico continuaba la explicación:
-Y la de al lado es Chewba K, esa chica trae de cabeza a Dumbledore. Aunque el sombrero seleccionador la colocó en Gryffindorf, el curso pasado cambió de casa al menos tres veces, y creo que se quedó en Slytherin. Veremos si este año permanece allí o cambia, como es de costumbre.
-Pensaba que una vez que el sombrero seleccionador te pone en una casa, no puedes cambiarte.
-Y así es, lo que pasa es que Chewba es la hija de un amigo de un amigo de otro amigo del ministro de Magia y claro, Dumbledore se opone al cambio de casa porque confía plenamente en el sombrero seleccionador pero el Ministerio es el Ministerio y si el ministro le dice que la cambie, Dumbledore tiene que obedecer.
-Ajam-contestó Nainfita-.Gracias.

Era la segunda vez que Nainfita se mostraba agradable con alguien en toda su vida. Se paseó por todo el vagón y no quedaba ningún asiento libre. El tren empezó a moverse, por lo que finalmente acabó sentándose con esas dos chicas que no le hacían ninguna gracia ni eran por asomo de su agrado.

-Se dice “hola”,¿eh?-dijo Dayana V cuando Nainfita se sentó en uno de los dos asientes y dejó su equipaje en el compartimiento.
-Hola-contestó Nainfita sin mucho afán.
Hubo un largo silencio hasta que Dayana retomó la palabra:
-Y tú, Chewba, este año ¿seguirás en Slytherin o regresarás a Gryfffindor?
-Ni una cosa ni otra-contestó Chewba-. Me quedaré en Hufflepuff.
-¿Y eso? ¿Ya te has fijado en algún novato?-preguntó Dayana dándole con el codo.
-Bueno, por ahora no, pero seguro que habrá muchos con los que tontee y flirtee-contestó mientras las dos intercambiaban miradas de complicidad y Nainfita las miraba de reojo-. Me quedaré en la casa tejona porque al final del curso entregarán la Corona de PerverHuff.

-¿La Corona de Perverhuff?-preguntó Nainfita.
-Claro-contestó Dayana-. Es cierto.
-¿Y a quien entregan esa corona?
-Es tu primer año, ¿verdad?-declaró Dayana mientras Nainfita asentía y la Chewba sonreía-. Se nota. Mira.. en Hufflepuff hay un grupo de alumnos que se hacen llamar los Pervers, aunque está prohibido, ellos hacen fiestas en la tejonera donde te diviertes y ligas con otras personas. Que se lo digan a Chewba, que el curso pasado puso una pocion en la copa de un prefecto y acabó liándose con él.
-Es que me encantan los chicos que tienen novia, no sé, soy así-se excusó la Chewba sonriendo.

-¿Y que tiene que ver eso con una corona?
-Verás. El curso pasado, a finales si no me equivoco, acordaron este año que al final de curso se hiciera un baile en la tejonera y se eligiera por votación popular a un rey y a una reina. La corona la proporciona ese tal lord amarillo.
-¿Quién es el Lord amarillo?
-Es un tal Chris, es el último descendiente de los Borgón, una ilustre familia de nobleza tejona que está emparentada con nada más y nada menos que Helga Hufflepuff. Ese chico proporciona las dos coronas, una para el rey y otra para la reina, que se quedaran con ellas durante todo un año hasta el siguiente baile, en el que tendrán que colocarlas a sus sucesores, los nuevos elegidos por los tejones.

-¿Y nadie de Slytherin, Ravenclaw o Gryffindor puede tener esa corona?
-No, solo si eres tejon y estas en Hufflepuff, por supuesto-contestó Dayana.
-¿Y en el resto de casas no hacen algo similar?
-No, Hufflepuff somos los pioneros, los primeros pervers reconocidos.
-¿Y que hay que hacer para ser perver?
-Supongo que hacerte amiga de ellos, pero sobre todo de Lord Chris, que es uno de los pervers mayores.
-También los hay menores-puntualizó Chewba-. Pero no precisamente de edad.

Nainfita terminó presentándose a ellas revelando su nombre y todo era debido a que solo le interesaba que la pusieran al día de esas cosas, pero en absoluto pretendía ser su amiga ni muchos menos confiar en ellas.

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NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF
CAP. 7: MELPÓMENE Y LA VARITA DE CIPRÉS


Anselmus desdobló unas hojas y leyó:

-Veamos. Uniforme... Los alumnos de primer año necesitarán: tres túnicas sencillas, un sombrero puntiaguado (negro) para uso diario; un par de guantes protectores (piel de dragón o semejante), una capa de invierno (negra, con broches dorados)....

Acto seguido Aldonza sacó otra nota imitando a su compañero y la manchó de chorizo al posar sus gordos dedos en ella:

-En cuanto a los libros, deben tener un ejemplar de: El libro de reglamento de hechizos (clase 1) de Miranda Goshawk; Una historia de la magia, de Batidla Bagshot; Teoría mágica, de Adalbert Waffling; Guía de transformación para principiantes, de Emeric Switch; Mil hierbas mágicas y hongos, de Phyllida Spore; Filtros y pociones mágicas de Arsenus Jigger, Animales fantásticos y dónde encontrarlos, de Newt Scamander y Las fuerzas Oscuras, guía para la autoprotección, de Quentin Tarantino...

-¿Quetin Tarantino?-preguntó extrañado Anselmus.
-Ops, quería decir Quentin Trimble-contestó sonriendo Aldonza-. Es que me encanta ese director.
-Bueno, tu acompaña a la chica y cómprale también la varita, el caldero, el juego de redomas de vidrio, el telescopio y por supuesto la balanza de latón.
-Te olvidas de la lechuza, el gato o la tortuga-rectificó Aldonza.
-Es cierto. Bueno, yo me voy con el chico, nos vemos aquí a las dos de la tarde y apresúrate, nada de ir de tiendas para comprarte caprichos propios. Recuerda a lo que has venido-le advirtió Anselmus.

Una vez que Anselmus y Tom se marcharon, Nainfita miró a Aldonza cuando ésta pulsó sobre los ladrillos en el sentido de las agujas del reloj y la pared empezó a moverse, replegándose y dejando paso a nuevos lugares tras ella.

-Es un sabelotodo, odio que me digan lo que debo o no debo hacer. El chaval no se lo creía cuando le mandaron la carta anunciándole su prefectura, pero entre nosotras, lo deseaba mas que nada en este mundo y me apuesto lo que quieras que ahora irá de don rectitud y don moralidad, pero éste dentro de unos meses se corromperá y se volverá ambicioso.
-¿Lo dices por experiencia?
-Siempre a los Slytherin nos ponen esa fama, pero créeme, a mi no me importa en absoluto.
Las dos sonrieron al unísono.

La mañana fue divertida para Nainfita, compraron todo lo necesario pero lo más interesante fue cuando llegaron a Ollivander y la varita que escogió a Nainfita era de pluma de cuervo y de madera de ciprés, adornada con un lirio:

-Que tétrica eres, la madera de cipres que es el arbol que encuentras en los cementerios, una flor típica de alli: el lirio, e incluso la pluma es de cuervo. A veces me das miedo-dijo Aldonza sorprendida.

-Adoro los cementerios-respondió Nainfita-. Lo oscuro, lo siniestro, lo oculto, lo misterioso...
-Ya veo ya, no hace falta que lo jures-declaró Aldonza.

Otra anécdota fue al comprar la mascota. Estuvieron viendo muchas, entr ellas lechuzas de toda clase, sapos, gatos... Mientras Aldonza le recomendaba una lechuza para asegurarse el correo Nainfita la ignoró y se acercó a una pequeña jaula que contenía una rata negra y fea.
-¿No me digas que te vas a quedar con eso? Es horrible-aseguró Aldonza.
-Nadie la quiere, dicen que con mirarle a los ojos te revuelve el estómago, hace mucho que no encargo ratas, esta es la ultima que me queda, pero no porque se vendan mucho, sino porque las otras han pasado toda su vida aqui cautivas y nadie las ha comprado-explicó el dependiente.
-Me gusta-dijo Nainfita mientras abría la jaula y la colocaba entre sus manos. Aldonza la miró asqueada-.
-Si quiere se la regalo-continuó el dependiente.
-De eso nada, no quiero agradecer nada a nadie, tengo dinero para comprarla-aseguró Nainfita mientras miraba la rata.
-Se la dejaré a mitad de precio entonces-dijo el avispado dependiente.
-Está bien-contestó Nainfita mientras Aldonza pagaba-. Y en cuanto a tí, te llamaré Melpómene.
-¿Y ese nombre?
-Así se llamaba la musa de la tragedia griega.
-Interesante-respondió Aldonza mientras desenvolvía el bocadillo de chorizo para comerselo y miró de reojo a Nainfita-. Haz el favor de meterla en la jaula.
Aldonza y Nainfita se sentaron en un banco mientras la primera se acababa el bocadillo de chorizo:
-Quiero estar en Slytherin-declaró Nainfita.
-No es así de sencillo, Nainfita. Lo decide el sombrero seleccionador. Una vez que te lo colocan en la cabeza, él mira dentro de ti tus mejores cualidades y las que son más afines a una de las cuatro casas. A veces le es sencillo, otras no tanto. Es una gran responsabilidad para él.
-Pero él comprobará que quiero estar en tu casa.
-Claro que lo verá, pero eso no es suficiente. Además, ¿por qué no te gustan Hufflepuff, Ravenclaw o Gryffindorf?
-Es que viendo a Anselmus se me quitan las ganas de ir a Hufflepuff, no quiero a gente como él. Y aunque no conozco nada de Raven ni de Gry, siento complicidad y camaradería contigo.
-Gracias-sonrió Aldonza mientras hacia una pelota con el papel del bocadillo-. Pero no te dejes influir por las personas que van a una casa u otra, cada persona es un mundo, y si el sombrero te pone en ella debes trabajar para que gane la Copa de las casas. Nunca desprecies una casa por los que están en ella, con unos te llevaras mejor, con otros peor, pero así pasa en todos lados.

-Pero yo quiero ir a Slytherin.
-¿Te cuento un secreto?-preguntó Aldonza mientras Nainfita asentía-. Yo quería ir a Hufflepuff, pero el sombrero me colocó en Slytherin. Al principio me entristecí pero luego me adapté. Además, que vayas a una casa no quiere decir que no hagas amigos en el resto de las casas. Tienes tu sala común, pero también existe un Gran Salón donde encontrarás a alumnos de todas las casas.
-No me gusta los términos medios. Si me quedo en una casa, la apoyaré, y a los de las otras los ignoraré, son mi competencia.
-Hablas como una verdadera Slytherin, ¿sabes? Apostaría lo que quieras que acabarás en mi casa, todo apunta a que será así.

LCDP

NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF(I)
CAP.6: LA IMPUNTUALIDAD DE ALDONZA



Dumbledore recogió a Tom Riddle en su orfanato al igual que lo hizo con Nainfita. Cuando ella lo vio, se quedo en silencio. Tom para romper el hielo saludó con un pequeño hola, y comentó acerca del tiempo:

-Parece que va a llover-dijo Tom mirando hacia el cielo.
-¿Acaso te parece raro que no sea así cuando hay nubarrones negros y estando en Londres?-respondió Nainfita sin mirar a ninguna parte y continuando su lectura sobre la historia de Hogwarts.

Tom se quedó K.O. y en todo el viaje decidió no hacer mas comentarios durante el viaje hasta que Dumbledore ordenó a Cordel que aparcara el coche.


-Tengo que ir a Gringotts a ingresar el dinero que Nainfita. No os preocupéis-dijo mientras Tom le miraba extrañado-. Me reuniré con vosotros en el anden nueve y tres cuartos antes de partir hacia Hogwarts.
Dumbledore se bajó del coche y Nainfita le advirtió:
-Espero que esto no sea una estratagema para quedarse con mi dinero. De nada le serviría montar este circo porque tarde o temprano le encontraría.
-Nainfo, no seas desconfiada, Gringotts es el banco de gnomos mas seguro del mundo junto a Hogwarts. No os preocupéis... Cordel, lleva a Nainfo y a Tom al Caldero Chorreante, ahí les esperarán Aldonza y Anselmus para ayudarles con las compras. Buena suerte.
-Hasta pronto profesor Dumbledore-contestó Tom.
Nainfita no dijo nada y se produjo un silencio, ella se percató de ello, alzó la vista y vio que tenia que decir algo, ya que parece que lo que esperaban.
-Nos vemos en el tren viejo-se le ocurrió decir y continuó leyendo.



El taxi se puso en marcha sin Dumbledore y Nainfo dobló la pagina del libro, Tom que la había observado se atrevió a hacer un segundo intento para convertirse en su amigo:

-Guau, te lo has leído casi todo. Es increíble.
-¿Tienes algún problema? Pues entonces cállate-contestó mirando a Tom, que se quedó rojo como un tomate-. Cordell, ¿quienes son Aldonza y Anselmus?, ¿otros dos alumnos?
-Podría decirse así, señorita Nainfo. Son prefectos.
-¿Qué es un prefecto?-preguntó Tom curioso.
-¿Te quieres callar? ¿Quién te ha dado vela en este entierro? ¿No sabes que meterse en conversaciones ajenas es de mala educación?
Tom volvió a quedarse rojo como un tomate ante tal desplante de Nainfita.




-Los prefectos son alumnos que como vosotros estudian en Hogwarts. Cuando llegan a quinto curso el profesor Dumbledore elige un par de ellos de cada casa. Ellos se encargan de vigilar al resto de alumnos y mantener el orden, así como hacer efectivas las reglas.
-Eso suena interesante-contestó Nainfita.
-Es una gran responsabilidad y para que seas elegido tienes que trabajar duro y ser un alumno ejemplar. El cargo te otorga privilegios como restar puntos en el reloj de las casas e incluso castigar a otros alumnos.,
-Lo que yo decía, interesante, muy interesante-volvió a enfatizar Nainfita.
-¿Y eso de las cuatro casas?-preguntó Tom mientras Nainfo le miró con cara de pocos amigos.
-Hogwarts fue fundado por cuatro magos, cuyo apellido les da nombre: Helga fundó Hufflepuff, Godric la de Gryffindor, Rovena la de Ravenclaw y Salazar la de Slytherin.
-¿A cual iremos entonces? ¿en que se basan para colocarte en una y acertar?
-De eso se hace cargo el sombrero seleccionador, ya lo comprobareis cuando llegueis al colegio -Cordell aparcó el coche-. Mirad, ahí está Anselmus.

Nainfita vio a un chico delgado y alto, iba con vaqueros y camiseta amarilla con rayas negras. Anselmus tenia el cabello rubio rizado y sus tímidos ojos azules se ocultaban tras unas gruesas gafas. Anselmus se acercó al coche y abrió la puerta de trasera de Nainfita mientras Cordel hacia lo mismo con Tom.

-Anselmus, llévalos al callejón Diagón para que compren sus cosas mientras yo os espero tomando cerveza de mantequilla en el Caldero Chorreante. Por cierto, ¿dónde está Aldonza?
-Es una Slytherin, ¿qué te esperabas? Se habrá quedado dormida y la puntualidad no es lo suyo.



A la media hora una chica bajita y gordita de gruesas mejillas se divisaba a lo lejos con algo en la mano. Nainfita intentó averiguar que era y Anselmus sonrió cuando todos vieron que era un bocadillo de chorizo.

-A buenas horas llegas Aldonza...
-¿Tienes algún problema Anselmus?-preguntó ella desafiándole mientras envolvía su bocadillo en papel Albán y lo guardaba en un amplio bolso plateado.

Nainfo se fijó q llevaba una falda larga con cuadros amarillos y verdes y con una amplia camisa blanca . Su castaño cabello parecía una peluca, pues estaba fijado con laca y parecía demasiado artificial para que fuera auténtico. Lo que menos llamaba la atención en ella era una diadema con un lacito verde.

-Dumbledore te citó aquí a las once-replicó Anselmus.
-Pues yo no lo veo por ningún lado. Además, para comprar las cosas a estos mocosos con que hubieras venido tu habría sido suficiente.

Tom la miró de reojo y acto seguido fijó su mirada en Nainfita. Se había percatado de que no era su mejor día al conocer a dos chicas con carácter y precisamente no muy educadas y con ausencia de cortesía. Mientras tanto, Nainfita, pese a que la había llamado mocosa, sonreía mientras miraba a Aldonza. Por primera vez en su vida había encontrado a una chica como ella y presentía que eso era el principio de una verdadera amistad.

domingo, 10 de agosto de 2008

LCDP

NAINFITA PEINES Y LA CORONA DE PERVERHUFF(I)
CAP.5: EL ORFANATO "DESPIDE" A NAINFITA


Dumbledore cumplió su palabra y la señora Warren no puso ningún impedimento a que Nainfita se fuera. Tal fue la alegría en el orfanato, que todas la ayudaron a meter las maletas en el coche y colaboraron contrareloj para que se fuera cuanto antes de alli. Aunque sabían que ella regresaría en vacaciones, tres meses no eran nada comparado a tenerla doce. Nainfita, tan soberbia como siempre, pensó que tal gesto era porque la envidiaban y una vez que regresara de Hogwarts todas se morirían por ser su amiga.... de ahi que intentaran desde ese momento agradarla y demostrar su "lealtad" (y sumisión a ella).


Nainfita ignoraba la realidad y avanzó hacia el coche, saludó como si fuera una reina levantando y ladeando la mano como si saludara a su plebe que "entusiasmados" la aclamaban y despedían. El chofer le abrió la puerta trasera y ella se sentó abriendo un libro cuyo título era : Historia de Hogwarts. Dumbledore volvió la vista a la puerta del orfanato y observó a la señora Warren junto a las otras profesoras y niñas. Se percató que salía una con el gorrito, el colgante hawaiano, el matasuegras y confeti mientras otra la empujaba de nuevo hacia dentro para que no la descubrieran y le susurraba:

-¡Aún no se ha ido! ¡metete dentro, que no te vea!

-¡La fiesta es cuando se vaya!-continuó Fidelia al percatarse de la actitud precipitada de la otra estudiante.
-Hoy no tendremos clase, entra a dentro y no lo fastidies-continuó la primera.

Nainfita en el coche suspiraba aliviada, se decía a si misma que cualquiera de esas chicas mataría por estar en su lugar y que ya era hora de que le tocara algo bueno. Dumbledore saludó a la señora Warren y ésta le imitó el gesto. El coche empezó a arrancar. Todas en el orfanato contenían la respiración nerviosas, inquietas, con el alma en vilo por si algo no salía como lo previsto y se echaba todo a perder. Sin embargo, una vez que el coche dobló la esquina, varias niñas incluida la despistada salieron al patio y lanzaron confeti, gritaron, cantaron llenas de jubilo y bailaron como nunca en su vida mientras la señora Warren y otra profesora chocaban las manos y se abrazaban sabiendo que durante nueve meses la armonía y la concordia reinaría en el orfanato.


-Quiza venga en Navidades, señorita Warren-dijo Davinia aun no del todo convencida. Davinia habia sido víctima de las maldades de Nainfita y aún no se creía que se hubiera ido.

-No te preocupes, Davinia. Hasta Junio no regresará. El señor Dumbledore me preguntó si no tenía inconveniente en que pasara la Navidad en su colegio para niños problematicos, y le dije que ninguno.

-Pero volverá en Junio, y quiza por estar allí controlada y prohibiendole que haga daño, al regresar deje salir toda su ira contenida sobre nosotras. Tengo miedo, señorita-contestó Davinia inquieta y sollozando.

-La señora Cole me comentó que el señor Dumbledore era un buen director y cuando le conocí personalmente pude confirmar que su fama era cierta.

-Lo que no entiendo, señorita Warren, es cómo Nainfita ha accedido a ir a un colegio privado para niños problematicos...

-Quiza el señor Dumbledore la engañó o le dijo la verdad....

-Me inclino a pensar mas bien lo primero, señorita. Aunque tanto usted como yo sabemos que Nainfita no es tonta.

-De todas formas se ha ido, y eso es lo importante-puntualizó la Sra. Warren-. Y ahora corre junto a las otras niñas y celebrarlo, venga...


Davinia corrió hacia el resto de las chicas del orfanato mientras la profesora de Literatura ayudada de otro señor encendía la polvora y se lanzababan cohetes y fuegos artificiales que adornaba el cielo. Fidelia y Mariví se subieron en una escalera cada una que previamente otras estudiantes habían colocado mientras la sujetaban para impedir que cayeran al suelo. Fidelia sonrío y y Mariví miró a la señora Warren que asintió como dandole su permiso. Una gran pancarta se desplegó encima de la vieja puerta del orfanato donde se podía leer en letras grandes la siguiente frase: -Nainfita se ha ido!!


La fiestá duró hasta bien entrada la noche y decidieron celebrar una fiesta cada mes en el dia que Nainfita se fue (excepto cuando ella regresara). No sabrían que sucedería cuando volviera, pero lo importante era que tenían nueve meses por delante y tenian que aprovecharlos.



***


Mientras tanto, Nainfita se dirigía a la estación de tren de Londres para tomar el Expresso de Howgarts.

-Cordell-dijo Dumbledore de pronto-. Tuerza a la derecha.

-Claro, señor-obedeció el chofer.

Nainfita se impacientó, temiendo que lo que había hecho Dumbledore era una broma o algo o que regresaría al orfanato y gritó de mala forma:

-¿Donde narices vamos? Usted dijo que ibamos a la estación de tren.

-Si, Nainfo, e iremos. Pero antes tengo que pasarme por otro orfanato a recoger a otro alumno que también ingresará en Hogwarts.

-¿Y quien es? -preguntó intrigada.

-El pequeño Tom, bueno -rectificó Dumbledore al notar los extrañados ojos de Nainfita en él-. Tom Sorvolo Riddle. Alguien como tu y como yo, y con el que espero que hagas muy buenas migas.


Nainfita sonrío aliviada, era un chico, y se sentía aliviada. Sabía que en Hogwarts habría chicas, pero su prepotencia y su vanidad eran tales que daba por hecho que ninguna la superaría ni le haría sombra. Sin embargo, todo eso quedaba a un segundo plano, pues la idea de codearse y mezclarse con chicos le fascinaba. Una vez más su soberbia volvió a sumergirla en su mundo narcisista donde ella era la protagonista y todo giraba en torno a ella:

-Todos me adorarán, me querrán a mi, suspiran cuando pase por delante de ellos...-se repetía a si misma continuamente.